lunes, 27 de julio de 2009

¿Té o Café?

Me gusta el café, frió o helado, da lo mismo pero no me inspira la misma sensación que esa probadita de té, lavanda o rosas no es lo mismo, ¿cómo será una taza entera?
Imagina la sensación de una línea de cubos de hielo sobre mi columna y un paño caliente, aun más caliente que un sueño profundo, estrictamente sensitivo, como un té aromático y un calido paño en las manos de una fantasía.

Sentir que la oscuridad y la falta de silencio entre mis sentimientos pueden llegar a creer que no tengo cuerpo o que no puedo creer en lo que siento, solo lo que estoy sintiendo sin tener un solo motivo para pensar pero si para dejarme llevar, rompiendo las leyes de Newton, Einstein y mías. He descubierto que tengo una nueva adicción y es sentir un líquido que pasa por mis labios y los va quemando pero con la perseverancia de tomar y tomarlo, dejar que me tome todo lo demás, se va acostumbrando, poco a poco… ¿quien es realmente el que puede tener la ultima palabra y decir que sensación es más caprichosa? Creo que nadie.

Es difícil a veces sentarte en la meza y tratar de disfrutar una infusión de lagrimas llenando la simple imaginación de complejas ideas llenas de lujuria, ser gordo o flaco, gracioso o mucho más serio que una estatua humana, esas que andan por allí haciendo su trabajo de robot (no tengo nada contra ellos), imposible hacer creer algo a alguien que jamás te volverá a invitar a salir a tomar algo porque ya probaste todos los sabores y cuentos que pueda tener o de repente jamás pudiste saciar sus expectativas de un aromático elixir que sabia a basura… callada , podrida , mentirosa pero te llena de alguna forma.


No es tanto la forma ni el color porque importa más que te hace sentir y porque lo sientes, es muy fácil poder manipular lo que la gente quiere o tu puedas desear en esos momentos de hambre por placer por probar a la gente como se mueve o cada uno cuanto tiempo demora en respirar, a lo que voy es que no importa la edad y los propósitos desaparecen cuando realmente crees que caíste rendido, solo necesitas elegir entre un té o café , solo ustedes notaran la diferencia, solo yo me estoy dando cuenta que hay una sola vez, una sola cita donde das todo con azúcar o con edulcorante porque estoy tomando mío un vicio que no es para siempre, atrapándome en el reflejo del humo por lo caliente que están mis vacías decisiones. Mi impulsivo gusto me llama por robar las dos únicas opciones que tengo, un te de cortesía y un último café de garantía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario